
Más de 200.000 españoles reclamaron este jueves la ilegalización de la Fundación Nacional Francisco Franco (FNFF), que sigue defendiendo al dictador español entre 1939 y 1975.
«En Alemania o Italia sería inimaginable una ‘Fundación Hitler’ o una ‘Fundación Mussolini'», destaca la petición registrada este jueves en el Congreso de los Diputados, la Cámara baja del Parlamento.
And the same relaxing drink buy cialis online can greatly reduce your erectile ability, making you incompetent in the bedroom. Pregnancy and breast feeding should be informed to order cheap cialis help you out in this situation. This is administration buy cialis cheap of testosterone. These thin blood veins do not carry sufficient viagra online in uk amount of blood flows in the penile region.
Cerca de 219.000 firmantes reclaman un cambio legal para que sea imposible acordar el estatus de fundación a una entidad que exalta la dictadura y sus crímenes.
La petición se anuncia, no obstante, como simbólica, ya que no llega a las 500.000 firmas necesarias para presentar un proyecto de ley ante la cámara.
«Permitir que esta organización sea una fundación, supuestamente de interés general, es una forma de colaborar con sus objetivos», explicó a AFP Emilio Silva, uno de los fundadores de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH).
«Es una institucion privada, pero con una ventaja fiscal: donarle dinero desgrava impuestos. Es una especie de subvención indirecta», explicó este hombre de 52 años.
«La gente que piense lo que le dé la gana y se exprese, pero que el Estado no facilite la financiación de una organización que se dedica a alabar públicamente al dictador», agregó.
En su portal web, la FNFF arremete contra las «agresiones» sufridas últimamente, que según dice buscan «la destrucción de la derecha española».
La fundación argumenta que Hitler y Mussolini murieron, respectivamente, suicidado y asesinado en 1945, al término de una guerra mundial «perdida», mientras que Franco «murió treinta años más tarde, de ancianidad y rodeado por su familia», a los 82 años.
La Fundación Franco, cuya presidencia de honor está en manos de su hija, Carmen, de 91 años, es muy activa en la defensa del legado del dictador.
En octubre, se felicitó de que la justicia suspendiera las medidas decididas por el Ayuntamiento de Madrid para cambiar los nombres relacionados con el franquismo en plazas y calles. AFP