
Centenares de manifestantes desafiaron a la pandemia y marcharon el lunes en La Paz y otras ciudades de Bolivia en rechazo a un reciente decreto del gobierno que obliga a exhibir el certificado de vacunación
La marcha fue convocada por juntas vecinales y gremios de vendedores ambulantes de la vecina ciudad de El Alto, reducto del gobernante Movimiento al Socialismo (MAS). Con tapabocas, pero sin distanciamiento social, los manifestantes llegaron hasta el Ministerio de Salud y quemaron una copia del decreto gubernamental.
“No estamos en contra de las vacunas, estamos en contra de la imposición y si el gobierno no deroga el decreto volveremos a las calles”, dijo el dirigente vecinal Gregorio Quispe. A la marcha se sumaron algunas iglesias evangélicas que también rechazan la obligación de vacunarse.