
El secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard, se «lavó las manos», respecto a la tragedia que cobró 26 vidas en la Línea 12 del Metro de la Ciudad de México.
«Yo cumplí con mi deber en ese momento, hice lo que tenía que hacer», afirmó el funcionario durante la rueda de prensa matutina desde el Palacio Nacional. Sin reconocer en algún momento, que fuera su responsabilidad la calidad de la obra que se pagó con dinero público.
De esta manera, Ebrard ha negado este martes cualquier responsabilidad en el accidente de la línea 12 del metro de la Ciudad de México, que se construyó cuando él era jefe de Gobierno capitalino y cuya investigación revela que errores en la construcción son la causa del fatal accidentes de mayo pasado.