
Luego de que el gigante inmobiliario Evergrande anunciara hace tres días que tal vez no podría pagar un vencimiento de 400 millones de dólares el 7 de diciembre, el régimen comunista chino aumentó en 190.000 millones el dinero disponible para préstamos.
En este caso, Evergrande podría acceder a ese fondo para aliviar las fuertes presiones de los acreedores de su inmensa deuda, que simultáneamente amenazan a la economía del Partido Comunista de China (PCCh), según informó la agencia AP el 6 de diciembre.
Como consecuencia del sombrío anuncio de Evergrande, las acciones bajaron en su mayoría en Asia durante el siguiente día de negociaciones bursátiles. Pero el posterior ofrecimiento del PCCh se interpreta como una señal para tranquilizar a los inversores y al público.
En este sentido, si bien el Banco Popular de China se ve obligado a ayudar a Evergrande, también busca frenar el endeudamiento extremo y hasta imprudente de esta empresa y de sus colegas en el sector.